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La Directiva CSRD es la normativa europea que establece cómo determinadas empresas deben informar sobre sus impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad. En la práctica, exige disponer de datos ambientales, sociales y de gobernanza más completos, trazables y comparables. Tras la reforma europea de 2026, el ámbito general se concentra en empresas que superen 1.000 empleados y 450 millones de euros de volumen de negocio neto, así como determinados grupos que superen esos umbrales de forma consolidada.
Para las empresas afectadas, la CSRD requiere identificar qué cuestiones ESG son relevantes, recopilar datos fiables y poder justificar su origen. Esto puede incluir información sobre emisiones, consumo energético, recursos y cadena de valor.
Por eso, preparar los informes de sostenibilidad requiere conectar el reporting con las decisiones reales de la empresa. Medidas como contratar electricidad renovable, o incorporar biocombustibles 2G como el HVO100 o el SAF pueden formar parte de una estrategia de reducción de emisiones que después deberá medirse y documentarse correctamente. En este ámbito, Moeve ofrece soluciones energéticas para empresas de diferentes sectores.
CSRD: Qué es y por qué cambia las reglas del juego empresarial
La CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) actualiza el modelo europeo de información no financiera y establece un marco más estructurado para comunicar el desempeño y los riesgos relacionados con la sostenibilidad.
Una de sus principales novedades es el enfoque de doble materialidad: las empresas deben analizar tanto el impacto que generan sobre el medioambiente y las personas como la forma en que las cuestiones de sostenibilidad pueden afectar a su propio negocio.
La información se estructura mediante los European Sustainability Reporting Standards (ESRS), que abarcan cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza.
Para un departamento de sostenibilidad, finanzas o compliance, esto supone un cambio práctico: los datos ESG deben ser suficientemente consistentes para poder incorporarlos al reporting y, cuando corresponda, someterlos a aseguramiento.
La sostenibilidad deja así de ser únicamente una cuestión de comunicación corporativa y pasa a relacionarse con áreas como compras, energía, operaciones, gestión de riesgos y estrategia.
Diferencias principales: NFRD a la Directiva de informes de sostenibilidad corporativa (CSRD)
La CSRD amplía y estructura el modelo de información no financiera de la anterior NFRD.
Entre las diferencias más relevantes están:
- Uso de estándares europeos ESRS.
- Aplicación de la doble materialidad.
- Mayor detalle y trazabilidad de los datos.
- Integración de la información de sostenibilidad en el reporting corporativo.
- Revisión o aseguramiento de la información.
- Mayor atención a la cadena de valor.
El alcance de la normativa también ha cambiado. La reforma de 2026 ha reducido significativamente el número de empresas sujetas a reporting obligatorio y ha eliminado el antiguo enfoque basado en incluir de forma general a las pymes cotizadas.
Para las empresas que quedan fuera de la obligación, la Comisión Europea ha adoptado además un estándar voluntario de información diseñado para facilitar respuestas a determinadas solicitudes de información sobre sostenibilidad de grandes empresas y entidades financieras.
¿A qué empresas obliga la Directiva CSRD y cuáles son los plazos?
El alcance de la CSRD debe analizarse teniendo en cuenta la reforma aprobada en 2026.
El nuevo perímetro general incluye a empresas que superen 1.000 empleados de media y 450 millones de euros de volumen de negocio neto, así como determinados grupos que superen esos umbrales de forma consolidada.
También existen reglas específicas para determinados grupos de terceros países con una actividad significativa en la Unión Europea.
Cronograma de aplicación de la CSRD
El calendario original de la CSRD ha sido modificado por las reformas europeas. De forma simplificada:
| Ejercicio | Aplicación |
|---|---|
| 2024-2026 | Se mantiene el régimen para las empresas incluidas en la primera oleada de aplicación de la CSRD. |
| 2027 | Se aplica el nuevo perímetro general a las empresas y grupos que superen los umbrales de 1.000 empleados y 450 M€ |
| 2028 | Comienzan determinadas obligaciones específicas para empresas de terceros países incluidas en el nuevo régimen. |
Por tanto, no es correcto afirmar actualmente que todas las empresas de más de 250 empleados deben presentar un informe CSRD. Ese criterio corresponde al marco anterior y puede inducir a error.
Para saber si una empresa está obligada, es necesario revisar su tamaño, facturación, estructura societaria y ejercicio de referencia.
El concepto clave de los informes de sostenibilidad: la doble materialidad
La doble materialidad determina qué cuestiones de sostenibilidad son relevantes para una empresa.
El análisis combina dos perspectivas:
- Materialidad de impacto: cómo las actividades de la empresa afectan al medioambiente y a las personas.
- Materialidad financiera: cómo las cuestiones de sostenibilidad pueden afectar a la situación económica, los resultados, los flujos de caja o las perspectivas de la empresa.
Una cuestión puede ser material desde una sola perspectiva o desde ambas.
Para una empresa B2B, esto significa que la evaluación debe estar conectada con sus operaciones reales. El consumo energético, las emisiones, el uso de materias primas o la cadena de suministro pueden ser relevantes dependiendo de la actividad y de los resultados del análisis de materialidad.
Diferencias entre materialidad financiera y de impacto
La materialidad financiera analiza, por ejemplo, cómo una subida del coste energético, un riesgo climático físico o un cambio regulatorio pueden afectar al negocio.
La materialidad de impacto estudia, en cambio, los efectos que genera la propia actividad empresarial, como las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de recursos o la contaminación.
Esta distinción también ayuda a entender por qué las decisiones energéticas pueden formar parte de una estrategia ESG.
Por ejemplo, una empresa puede reducir determinadas emisiones sustituyendo combustible fósil por HVO100 de Moeve en aquellas flotas o equipos compatibles. Este diésel renovable se produce a partir de materias primas residuales, como aceites de cocina usados, y puede reducir hasta un 90 % las emisiones de CO₂ durante su ciclo de vida frente a los combustibles tradicionales, según Moeve. Además, su composición permite utilizarlo en motores compatibles sin modificaciones específicas en el motor o en las infraestructuras de almacenamiento y distribución.
La ventaja para una empresa es que puede avanzar en la reducción de emisiones de determinadas operaciones sin tener que esperar necesariamente a renovar toda su flota.
Estándares ESRS: Cómo estructurar la información exigida
Los ESRS son los estándares europeos que estructuran la información de sostenibilidad que deben preparar las empresas incluidas en la CSRD.
Cubren aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, como cambio climático, contaminación, biodiversidad, trabajadores y conducta empresarial. [3]
En julio de 2026, la Comisión Europea adoptó unos ESRS revisados con el objetivo de simplificar el reporting. Según la Comisión, los cambios reducen en más de un 60 % los datapoints obligatorios y en más de un 70 % el número total de datapoints, con una reducción estimada de los costes de reporting superior al 30 % por empresa.
El nuevo Reglamento Delegado (UE) 2026/1563, publicado en septiembre de 2026, establece que estos estándares se aplicarán a los ejercicios que comiencen a partir del 1 de enero de 2027. Para determinados ejercicios de 2026 se contemplan disposiciones transitorias.
Aun así, la calidad de los datos sigue siendo fundamental.
Una empresa debe saber:
- qué está midiendo;
- de dónde procede cada dato;
- cómo se ha calculado;
- quién es responsable;
- y qué documentación permite justificarlo.
En el ámbito energético, por ejemplo, contratar electricidad 100 % renovable puede formar parte de la estrategia de reducción de emisiones de una empresa. Moeve ofrece soluciones de electricidad renovable para clientes empresariales.
Del mismo modo, los biocombustibles 2G pueden ser una alternativa para determinados usos del transporte. Moeve produce estos combustibles a partir de materias primas residuales. Su uso permite reducir las emisiones asociadas al consumo energético y avanzar hacia modelos de producción y movilidad más sostenibles.
Para las empresas, además, incorporar este tipo de soluciones puede formar parte de las medidas que después deben cuantificarse y documentarse dentro de sus informes de sostenibilidad.
Lo importante para la CSRD es que cualquier impacto ambiental que se reporte debe calcularse utilizando la metodología correspondiente y estar respaldado por información suficientemente sólida.
Pasos para preparar a tu empresa para la verificación de la Directiva CSRD
La mejor forma de preparar el reporting es trabajar con los datos durante todo el ejercicio, no recopilar toda la información al final.
1. Comprueba si tu empresa está dentro del perímetro
Revisa empleados, facturación, estructura del grupo y ejercicio de referencia. El nuevo marco de 2026 hace especialmente importante actualizar este análisis.
2. Realiza el análisis de doble materialidad
Identifica los impactos, riesgos y oportunidades que realmente afectan a tu actividad. No se trata de utilizar una lista genérica de cuestiones ESG, sino de determinar cuáles son relevantes para tu empresa.
3. Identifica las fuentes de datos
Define dónde se genera cada información, quién la gestiona y qué evidencias existen.
En materia ambiental, puede incluir consumos de electricidad, combustibles, desplazamientos, flotas o instalaciones.
4. Revisa la cadena de valor
Los proveedores también pueden aportar información relevante para conocer y reducir los impactos ambientales de la actividad.
Para las empresas que trabajan en descarbonización, contar con proveedores capaces de aportar información sobre sus productos y soluciones facilita la trazabilidad de las decisiones de compra.
5. Identifica oportunidades de reducción
El reporting no debería servir únicamente para medir emisiones, sino también para detectar dónde pueden reducirse.
Dependiendo de la actividad, esto puede implicar electrificación, contratación de electricidad renovable, movilidad eléctrica o sustitución de combustibles fósiles por alternativas renovables.
En sectores donde la electrificación todavía presenta limitaciones, soluciones como el HVO100 pueden facilitar reducciones de emisiones sin una sustitución inmediata de determinados vehículos o equipos. En aviación, el SAF representa otra vía para reducir las emisiones asociadas al combustible.
6. Prepara la documentación
Finalmente, establece controles internos para que los datos puedan revisarse y justificarse. La trazabilidad será especialmente importante cuando la información deba someterse a aseguramiento.
Preguntas frecuentes sobre la normativa CSRD
¿Qué sanciones hay por no presentar los informes de sostenibilidad?
La CSRD exige que los Estados miembros establezcan un régimen de sanciones efectivo, proporcionado y disuasorio. La aplicación concreta y las cuantías dependen de la legislación nacional.
Por eso, no existe una única multa CSRD aplicable a todas las empresas europeas.
Más allá de las sanciones, una información incompleta o poco fiable puede generar problemas durante el aseguramiento y afectar a las relaciones con clientes, inversores o entidades financieras.
¿Afecta la CSRD a empresas no europeas con filiales en España?
Puede hacerlo, pero no por el mero hecho de tener una filial en España. La reforma de 2026 establece reglas específicas para determinadas empresas de terceros países.
Entre otros requisitos, el régimen contempla filiales o sucursales en la Unión con más de 200 millones de euros de volumen de negocio neto cuando la empresa de tercer país haya generado en la UE más de 450 millones de euros en cada uno de los dos últimos ejercicios consecutivos.
Por tanto, una filial española de una multinacional debe analizar la estructura del grupo, su volumen de negocio en la UE y los criterios específicos aplicables antes de determinar si existe una obligación de reporting.
¿Qué significa la doble materialidad dentro de la CSRD?
Significa analizar la sostenibilidad desde dos perspectivas: cómo la empresa impacta en el entorno y cómo las cuestiones de sostenibilidad pueden afectar a la empresa.
Una cuestión puede ser material desde una de estas perspectivas o desde ambas.
¿A partir de qué año es obligatorio presentar el informe de sostenibilidad?
No existe un único año para todas las empresas.
Con el nuevo perímetro de la CSRD, las empresas que superen 1.000 empleados y 450 millones de euros de volumen de negocio neto quedan sujetas al nuevo régimen para los ejercicios que comiencen a partir del 1 de enero de 2027.
Las empresas que estaban incluidas en el régimen inicial tienen reglas específicas según el ejercicio y su situación.
Por eso, antes de determinar si una compañía debe presentar un informe, es necesario comprobar su tamaño, facturación y estructura empresarial.
Conclusión: convertir el reporting ESG en una herramienta de gestión
La CSRD está haciendo que los datos de sostenibilidad tengan un papel más relevante en la gestión empresarial. Para las compañías afectadas, el reto no es únicamente preparar un informe, sino disponer de información fiable que permita entender sus impactos y tomar decisiones.
La energía y los combustibles forman parte de esa ecuación para muchas empresas. Soluciones como la electricidad 100 % renovable, el HVO100 y los biocombustibles 2G de Moeve pueden contribuir a reducir determinadas emisiones y avanzar en estrategias de descarbonización.
En sectores como la aviación, Moeve también trabaja en el desarrollo de SAF y e-SAF. En colaboración con Zaffra, la compañía está evaluando instalaciones de e-SAF en el sur de España. Este combustible sintético se produce a partir de electricidad renovable, hidrógeno verde y CO₂ capturado y puede utilizarse como combustible drop-in en las aeronaves compatibles.
Así, preparar los informes de sostenibilidad puede ser también una oportunidad para revisar cómo se consume energía, dónde se generan las principales emisiones y qué alternativas existen para reducirlas.
